martes, 9 de junio de 2009

Augusto Álvarez Rodrich: El lobo del hortelano

Lo del ‘perro’ es más que un plan económico.
HUARAZ. El intento de capturar Panamericana TV que acabó en papelón, la ineficacia para evitar la muerte por frío de niños en el ande, y el baño de sangre en la incursión policial para reabrir la carretera en la amazonía revelan –todo en una semana– que, en costa, sierra y selva, y para mal o para bien, la ejecución de planes en el gobierno suele ser mediocre.
Ante esos problemas, la respuesta oficial es arrogante, no reconoce el error y culpa a un tercero. Fernando Rospigliosi ha explicado muy bien ayer, en el portal Espacio Compartido, los graves errores de la operación policial en Bagua.
Pero ese desastre es muy grave y diferente de criolladas como querer controlar un canal, tanto por las muertes lamentables que se produjeron –de policías y de pobladores–, como porque, detrás de la opción tomada por el gobierno, se asoma una visión del Perú marcada por una vocación autoritaria, desprecio hacia quien discrepa del credo oficial, y hasta racismo.
Sin dejar de reconocer el papel nocivo del maximalismo radical en que devino Aidesep, el modo como el gobierno quiso ‘resolver’ la crisis amazónica revela que el pensamiento-guía del perro de hortelano es más que una estrategia económica, y que es la visión presidencial para relacionarse con el país.
Su respuesta y de los principales dirigentes apristas luego de las muertes de Bagua, sin aceptar responsabilidades evidentes, exigiendo detenciones que el propio presidente de la Corte Suprema vio con recelo, y exigiendo a la prensa el titular del día siguiente, refuerzan la sensación de que el gobierno ha entrado en una fase de endurecimiento que podría tener consecuencias relevantes durante el bienio que le queda.
Con sangre en el ojo y sed de venganza por las consecuencias de sus propios errores, el gobierno podría estarse metiendo en un viaje sin retorno al terreno de la intransigencia y de ‘no aguantar muchas pulgas’. Para un partido como el Apra, esto puede significar muchas cosas, varias no muy buenas.
Por ejemplo, poner la administración pública a hostilizar al que no le guste, usar jueces apristones –que son varios– para ídem, o presionar a los medios por una ‘prensa positiva’, es decir, que no critique mucho y que, mejor, adule al gobierno.
Contará con la colaboración entusiasta de sectores poco democráticos que, después de Bagua, se sienten ganadores y que creen que el progreso de largo plazo del país pasa por el disciplinamiento de ‘las corrientes disidentes’ y por no generar mucho ruido, para lo cual ya se alistan las nuevas baterías en varios medios de comunicación. Lástima por García, pues ese camino es poco democrático y lo llevará a terminar con el aplauso de los sectores más autoritarios y racistas del país.
La República, 07/06/2009

Augusto Álvarez Rodrich: El fin del perro del hortelano

Esta teoría ya probó un bocado envenenado.
Veinticuatro policías asesinados; un número indeterminado –pero quizá mayor– de pobladores muertos; nativos con cara pintada en son de guerra y sin ganas de retroceder; y el presidente insistiendo en que se trata de un complot contra la democracia de terroristas financiados por intereses extranjeros opuestos al progreso del Perú, componen un cóctel explosivo que ya cobró muchas vidas y que podría ponerse peor en el futuro.
A estas alturas es evidente que el gobierno, por más buena que fuera su intención, siguió una estrategia equivocada en la selva, sin un esfuerzo mínimo de entender la cosmovisión de sus pobladores, y cayendo en el facilismo agresivo de, como no compartían su punto de vista, calificarlos de ‘perros del hortelano’, de ignorantes y de terroristas.
Lo ocurrido constata el fracaso de la política realizada en Lima al ocuparse de asuntos trascendentales para zonas alejadas de la capital. El Ejecutivo y el Congreso se enredaron en un peloteo irresponsable con los decretos controversiales, y el resultado son las muertes lamentables de estos días.
Sospecho que algunos están felices por lo ocurrido en Bagua pues mete al gobierno en un túnel que les conviene y del que puede ser difícil salir. Evitar una mayor confrontación, con más bala y más muerte, puede verse como algo complicado en este momento dado el rumbo de colisión en el que están ambas partes. Pero eludir ese desenlace fatal más grave que el ya visto constituye ahora un objetivo fundamental.
Salvo que el presidente García esté dispuesto a extremar la situación con el riesgo de un mayor desangramiento, este es el momento de que actúe con una perspectiva de largo plazo. La arrogancia y la soberbia suelen ser malas compañeras de la grandeza indispensable en un estadista en la hora difícil.
Esto puede implicar el retiro del rollo que acusa a los nativos de terroristas (incluyendo su spot televisivo), y abrir un espacio de negociación nuevo quizá suspendiendo la aplicación de los decretos para crear el clima para una solución pacífica.
Un cambio de gabinete facilitaría el proceso, pero más importante será el cambio de actitud del presidente Alan García, con una actitud menos agresiva, reconociendo que su teoría del ‘perro del hortelano’ ya pasó a mejor vida, que no todos con los que debe conversar son empresarios elegantes que lo visitan en Palacio, y admitiendo que el daño que ya sufrió su gobierno en Bagua es grande, pero que este puede ser mayor si insiste en la ruta actual, pues el efecto imitación en muchas otras zonas puede ser una ola grande que no pueda pasar, construyendo un desenlace negativo e indeseable que ni él, ni los peruanos ni el país merecen.
La República, 09/06/2009

Javier Diz Canseco: Colmillos del perro del hortelano

Escindido y excluyente, el Perú volvió a estallar. La orden de García y su gabinete de desalojar –a sangre y fuego– a los nativos que ocupaban Corral Quemado y las zonas aledañas de la carretera Fernando Belaunde desató una cruenta ola de violencia. Tropa de choque, vehículos blindados y helicópteros, que lanzaban lacrimógenas y tiros, encendieron el fuego. Rápidamente corrió de los caseríos a Utcubamba y Bagua Chica, hasta la estación de bombeo # 6, donde 38 policías estaban retenidos. El balance es incierto, pues los cadáveres habrían sido echados al río, pero sabemos que decenas de nativos, civiles y policías han muerto, sus familias los lloran sin poder recuperarlos, y viejas cicatrices se reabren.
Cual cruzado medieval contra los infieles, García decidió poner fin a la demanda indígena que –con gran firmeza– enfrenta su plan de lotizar la Amazonía a favor de grandes extractores de materias primas y avasallar los derechos de las comunidades y al medioambiente.
Ahora, psicóticamente, es un complot, hasta internacional, una manipulación de nativos ignorantes. Pero García había advertido sus planes a las comunidades y pequeños propietarios rurales en “El Perro del Hortelano”. En octubre del 2007, identificó modernidad y progreso con gran inversión y transnacionales. Señaló: La inversión “necesita propiedad segura (de tierra), pero hemos caído en el engaño de entregar pequeños lotes de terreno a familias pobres que no tienen un centavo para invertir”. Fue categórico: “La demagogia y el engaño dicen que esas tierras no pueden tocarse porque son objetos sagrados y que esa organización comunal es la organización original del Perú”. Y recalcó: “…en todo el Perú (hay) tierras ociosas porque el dueño no tiene formación ni recursos económicos, por tanto su propiedad es aparente. Esa misma tierra vendida en grandes lotes traería tecnología de la que se beneficiaría también el comunero”. Más claro ni el agua: la propiedad de los pobres “es aparente” e inútil por falta de capital. La propiedad real, que el Estado debe imponer: la gran propiedad.
Con las facultades legislativas que el Congreso le delegó para “adecuar la legislación al TLC-EEUU”, inescrupuloso y mañoso, creyó encontrar la oportunidad para imponer su visión revelada. Lanzó una ofensiva contra las comunidades y la Amazonía con DL inconsultos (violando el Convenio 169 de la OIT y otros) y provocó la reacción de los pueblos amazónicos. El afán de negociación fue inútil hasta que en agosto del 2008, con una huelga, arrancaron la derogatoria de dos DL y la revisión de otros. Regresaron la mecedora y el engaño. El 9 de abril se desató la segunda huelga. Pero ahora, el Congreso jugó con García y frustró la discusión y aprobación de sus mismos dictámenes por derogar los DL antiamazónicos. Entre tanto, Simon jugaba al “diálogo” y la mecedora, buscaba desconocer a los líderes de Aidesep y preparaba la represión.
El gobierno sabía que mucha gente de la zona era ex combatiente del Cenepa, reservista o rondero. Los nativos advirtieron que en esta lucha se les iba la vida, aunque no querían violencia. Movilizados masivamente, buscaron negociaciones diversas e infructuosas. Pero García presionaba al gabinete y a Cabanillas para acabar la protesta. Así nació la torpe operación del “día del medioambiente” –ahora supuesta respuesta a un complot– que, con las primeras muertes, desató las iras más hondas, los resentimientos más profundos y una cruenta y cruel sucesión de muertos y heridos. La condenable e inaceptable ejecución de policías detenidos y maniatados en la Bomba #6 revela que hay sectores que –sin dirección– pueden dar rienda suelta a toda clase de demonios.
Se persigue y descabeza la dirección de las comunidades nativas, Aidesep, lo que agudizará el caos y la respuesta desarticulada, mientras el mismo Presidente de la Corte Suprema denuncia la presión política sobre el PJ.
La situación ha convocado una Jornada Nacional de Lucha el 11 de junio y varios paros y movilizaciones regionales. Urge una salida: 1) El gobierno debería declarar temporalmente inaplicables (“vacatio legis”) los DL objetados, mientras el Congreso procesa las demandas de inconstitucionalidad y derogatoria; 2) El Congreso debiera colocar los temas en agenda y resolver, sin evadir su responsabilidad; 3) El gabinete Simon-Cabanillas debe irse y asumir su responsabilidad política en esta sangría; 4) Convocar a una investigación internacional de lo ocurrido, dadas las denuncias de Villa Stein sobre las presiones politicas al PJ, la ilegitimidad del Congreso y del Ejecutivo; 5) Nombrar una Comisión mediadora: quizás la defensora del Pueblo, los obispos amazónicos y Salomón Lerner (CVR); 6) Cesar la persecución a los dirigentes indígenas nacionales en Lima y levantar el Estado de Emergencia y toque de queda.
García, el gran responsable –que repite su brutal manejo de la revuelta de los penales de junio 1986–, debe irse. Y nosotros refirmarnos en una Constituyente que reconozca al Perú plurinacional y defienda sus recursos naturales, entre otros cambios, para refundarlo.
La República, 08/06/2009

lunes, 25 de mayo de 2009

El búfalo del hortelano

Una organización aguaruna del Cenepa ha presentado tres denuncias fundamentadas a la Direccción de Concesiones Mineras del ministerio de Energía.
Las tres se refieren al artículo 71 de la Constitución, que prohíbe a los extranjeros tener, ni directa ni indirectamente, minas o tierras dentro de los 50 kilómetros contiguos a cualquier tramo de nuestras fronteras.
Es cierto que ese mismo artículo estipula, como excepción, el caso de necesidad pública expresamente declarada por decreto supremo aprobado en Consejo de Ministros.Sin embargo, ese no es el caso al que se refiere Zebelio Kayap, uno de los principales líderes de los aguarunas en el Cenepa.
El caso al que se refiere Zebelio Kayap es el de unos mineros peruanos que tenían concesiones en la zona reservada Santiago- Comaina y en el Parque Nacional Ichigkat Muja, en la Cordillera del Cóndor. Esas concesiones se dieron a pesar de las advertencias que, originalmente, plantearon expertos del Inrena.
Esas advertencias constaron en el informe número 941, publicado el 8 de enero del 2008, y apuntaban, entre otras cosas, a lo siguiente:“...los petitorios mineros se encuentran ubicados en una zona de amortiguamiento, sobre un abanico de ríos que desembocan al río Cenepa, el mismo que ingresa, aguas abajo, a la Reserva Comunal Tuntanain, por lo que el desarrollo de actividades mineras en dichos petitorios conlleva una elevada probabilidad de contaminación...”
Presiones del alanismo corrupto y “perrohortelánico” llevaron al desaparecido Inrena a retractarse, aunque, curiosamente, sus especialistas no cambiaron un ápice sus puntos de vista ambientales. Fue una manera de dejar constancia de la situación de rehenes en que tuvieron que firmar el segundo documento.
En ese momento era dueña del denuncio la empresa minera Afrodita, de propiedad del empresario peruano Jorge Bedoya Torrico.
Bedoya, que tiene influencia en los círculos de poder del alanismo, fue uno de los que más presionó al Inrena para que “admitiera” que, a pesar de los peligros de polución, el proyecto fronterizo podía hacerse.
Meses después, sin embargo, Bedoya Torrico se olvidó del emprendimiento, dejó de lado su espíritu aventurero y, de un sopapo, le vendió la concesión entera a Dorato Perú, una empresa que ahora finge ser peruana pero que es más canadiense que Air Canada.
En efecto, Dorato Perú es la subsidiaria “nacional” de Dorato Resources, empresa canadiense que es parte del Grupo Cardero.Vicepresidente del Grupo Cardero es un gran amigo de Alan García. Se llama Carlos Ballón.
En la página electrónica de Cardero Resource Corporation se puede leer lo siguiente: “Carlos Ballón, VP South America.-A graduate from Colorado School of Mines and experienced mining engineer...Advisor to APRA (Mr. García’s party) to develop Peru’s current Mining Plan. Advisor to Scotia Bank Peru (former Banco Wiese) on settlement of Minera Milpo and Minera Atacocha (Peru’s largest Zn producers)...”Sí, señores: el señor Carlos Ballón, asesor del doctor Alan García en temas de minería, miembro principalísimo del equipo que diseñó el plan minero del gobierno aprista, es el hombre que, en nombre de la corporación canadiense que vicepreside, está detrás de la compra de la mina Afrodita.
Para que esa transacción fuese legal hubiese sido necesario cumplir con el requisito que establece el artículo 71 de la Constitución, es decir el decreto supremo “aprobado por el Consejo de Ministros conforme a ley”.
Hasta donde sabemos ese decreto no ha sido promulgado. Y, por lo tanto, la presencia de esta mina de canadienses, por muy bien representada que esté por el señor Ballón, es ilegal porque se sitúa dentro de los 50 kilómetros de interdicción que señala el artículo 71.
Para los chinos que compraron Majaz, una de cuyas extensiones muerde la frontera con Ecuador, García sí expidió el decreto correspondiente. Esta vez ni siquiera se ha tomado la molestia. Total, la cosa queda casi en familia. Y con el Congreso pareciéndose cada vez más al Parque de las Leyendas, todo discurre suavemente.
En enero de este año el viceministro de Minas Felipe Isasi les juró a los aguarunas que era una mentira que la canadiense Dorato hubiese comprado la mina Afrodita.“Nos pidió que lo ayudásemos a encontrar pruebas del asunto”, dice un dirigente aguaruna.
Ahora, luego de las tres cartas denunciatorias presentadas una tras otra, ni el vice ni el ministro dicen nada. Como tampoco dicen nada cuando los aguarunas argumentan que la concesión minera jamás les fue consultada, tal como lo exige el Convenio 169 de la Organización Nacional del Trabajo.
Esa es la política del búfalo del hortelano. Eso es “poner en valor”. Eso es demostrar que “las riquezas del subsuelo pertenecen a todos los peruanos”. Con la intermediación de chinos y canadienses, claro está. Y con la participación de los amigos del doctor García.
La Primera, 23/05/2009

jueves, 2 de octubre de 2008

Alfredo Ferrero: CAN del hortelano

Tan de moda en el Perú que hasta los artículos del presidente García se refieren al "perro del hortelano", pocos conceptos se aplican tan bien como este a la CAN (Comunidad Andina de Naciones). Por coincidencia, además, en el diccionario de la Real Academia Española CAN significa "perro, mamífero canino".
Desde su fundación la CAN no ha sido capaz de consolidar adecuadamente el proceso de integración continental; ya han pasado 40 años. Si bien hay algunos éxitos, como la zona de libre comercio andina, han sido más los intentos fallidos y reveses y, sobre todo demoras, en entender cómo funciona el mundo hoy.
Desde que el Perú empezó a negociar acuerdos comerciales bilaterales comerciales, la CAN parecía más una camisa de fuerza que un grupo orientado a la integración con el resto del mundo, con los mercados más grandes. Parecía hecha para negociar entre nosotros y levantar las barreras hacia fuera, mismo castillo medieval.
La CAN se instituyó en 1969 como Pacto Andino y a lo largo de su historia fue incapaz de mantener a sus miembros originales. Se apartaron primero Chile, que negoció una ventana de acuerdos comerciales, y luego Venezuela, que creó el ALBA.
Ocho años de negociación nos llevó con el Mercosur hasta que el Perú apuró el proceso; luego el ALCA, que pretendía para el bloque andino un mismo arancel externo "común" que fue imposible de consensuar. Con el TLC con EE.UU. se empezaron a intensificar las diferencias: Perú y Colombia avanzaban, Ecuador quería pero no podía, y Bolivia nunca fue parte del proceso del TLC a pesar del interés del sector privado, especialmente, de Santa Cruz.
La negociación andina con Europa en bloque no avanza porque de los cuatro socios que quedan, dos no desean esa negociación. Si se mantiene esa dinámica será un proceso eterno pero no por la negociación sino por la falta de voluntad política.
Perú está en la fase de implementación del TLC con EE.UU. A duras penas y en forma discutible, violando la normativa del consenso andino, el Perú ha logrado pasar una norma para adecuar e implementar el capítulo de propiedad intelectual. Bolivia no solo no lo aprueba, sino que Evo le pide a Alan un debate sobre el TLC, que él mismo ni comprende; es decir, la CAN no hace ni deja que otros hagan, no avanza ni deja que otros avancen, esta es la CAN del hortelano. A pesar de que en forma discutible jurídicamente los países han modificado la normativa andina en este caso, eso no garantiza que hacia delante no encontremos más piedras en el camino.
Bolivia no logra resolver sus problemas internos, Ecuador preside la CAN y promueve una cumbre presidencial, como tantas otras que no han dado resultados, mientras García en Lima envía cartas a la UE para pedir una negociación bilateral. Venezuela pretende ayudar a Bolivia en crisis con declaraciones que ofenden el orgullo del ejército boliviano y mientras tanto la CAN se sigue desintegrando y el Perú esperando.
La CAN del hortelano necesita una reingeniería profunda para subsistir, que no creo posible en el actual escenario. Al Perú le queda como opciones, primero, mantenerse en la CAN y apostar tercamente por su modernización lo que es difícil con Evo y Correa. Segundo, la opción más radical, la de Chile y Venezuela, irse y mantener la zona de libre comercio andino. Y la tercera es la vía intermedia: renunciar a la condición de socio y solicitar la de asociado, sin voto y sin voz pero participando como Panamá, Chile y Brasil, es decir, solo declarativa o figurativamente.
Tal vez la decisión está cerca. Lo que está claro es que nunca antes el Perú había tenido tantas razones para hacer esta evaluación y tomar la decisión que más nos conviene como país.
el Comercio, 02/10/2008

miércoles, 20 de agosto de 2008

Raúl Wiener: Un país de perros

Ya sabe el gobierno que el perro del hortelano también muerde. Se lo demostraron los pescadores y los armadores pequeños y medianos, y se lo están mostrando los amazónicos. Pero es sólo el comienzo. También las comunidades de sierra se rebelan contra el DL 1015 y el 1073 (facilita la venta de tierras) y las aledañas a los denuncios mineros que deben agregar la amenaza del 1064 (retira a las comunidades capacidad de decisión para la ejecución de proyectos mineros en sus territorios). Y en la lista siguen los trabajadores de las empresas públicas contra el 1031 (privatización), los portuarios contra el 1022 (concesión a operadores privados), las organizaciones de productores lecheros contra la 1035 (Ley Gloria), las poblaciones de la selva contra la 1090 (sobre fauna silvestre y explotación forestal, conocida como ley de la selva), y seguramente se unirán en algún momento los trabajadores de las medianas empresas convertidas en “pequeñas” para reducir los derechos laborales (DL 1086) y otros que recién van tomando conciencia de que han sido atropellados. El “síndrome del perro del hortelano” era una verdadera epidemia en el Perú, a pesar del ajuste y las reformas de los 90 y la persistencia en el modelo neoliberal los últimos 18 años. Y sus expresiones principales eran –como quedó estampado en artículos presidenciales publicados en “El Comercio”– la informalidad, la pequeña propiedad, la dispersión poblacional, los grupos laborales con acceso a derechos, las tradiciones comunales, etc., que son los blancos escogidos por más de cien decretos legislativos de los que la mayoría del país todavía no toma conciencia. ¿Quiénes no eran perros en esta tremenda purga lanzada por el poder político? El presidente nunca dejó dudas que los buenos eran aquí las grandes empresas y multinacionales que por el dinero que tienen pueden hacerse cargo de inmensas explotaciones, comprometerse en inversiones ambientales, otorgar mayores derechos laborales, introducir tecnología de punta, pagar más impuestos y realizar gasto regional y local. Estos comen (¡cómo comen!), pero dejan comer, a diferencia de los peruanos hijos de la crisis y de los modelos fallidos de nuestra historia, que bloquean la modernidad. Por lo menos eso es lo que cree el presidente y lo que está en la base de los nuevos conflictos que apuntan a extenderse.
Cuando alguien hace el análisis y llega a la conclusión que el 80% del país está equivocado y es una manga de perros, y que se puede gobernar para beneficiar al 1% y mantener la ilusión de una estrecha minoría, se produce un desequilibrio grave. Eso estamos viendo. Pero el gobierno quiere hacernos creer que Chávez, Humala y las ONG son los culpables de lo que está pasando.
La Primera, 20/08/2008

lunes, 21 de julio de 2008

Carlos Castro: La ONP, el otro perro del hortelano

El 10 de diciembre del 2001, cuando tenía 80 años, Ubilde Suárez Cornejo, combativo dirigente de los jubilados, murió, tal vez como lo había soñado, en la última etapa de su vida, luchando por los derechos de sus compañeros. Lo irónico es que el presidente García, que en más de una oportunidad ha convocado a los jubilados a Palacio, no ha citado en ningún momento el caso de Ubilde Suárez y menos ha juzgado necesario dirigir crítica alguna al compañero jefe de la Oficina de Normalización Previsional, ONP, institución indirectamente responsable de la muerte del líder de los pensionistas.
La Defensoría del Pueblo destapó esta semana la ineficacia de ese elefante conocido como la ONP y que en lugar de servir a los jubilados –que con toda justicia reclaman su derecho a una pensión digna– los esquilma y hace todo para robarles unos cuantos soles, mientras, en abierta contradicción con los fines para los que fue creada, paga millones a estudios de abogados para irse en contra de esos pensionistas. El estudio de la DP confirma además que los funcionarios de la ONP desconocen las leyes que garantizan los derechos previsionales.
Ahí está seguramemte la explicación de por qué cuando un trabajador inicia el vía crucis para su jubilación encuentra siempre a burócratas de la ONP insensibles a sus reclamos y que lo único que hacen es envolverlos en una maraña de papeles. Lo peor es que ninguno de los burócratas, que irónicamente viven con el sueldo de los jubilados, se toma el tiempo de darles alguna explicación. Las estadísticas de la Defensoría no mienten: hay 40 millones de documentos de reclamos sin digitalizar, 96 mil expedientes sin calificar, recursos de reconsideración y apelación que llevan más de un año de antigüedad sin que los recurrentes reciban respuesta alguna. Hay demora en la tramitación de los recursos y en la calificación de los expedientes y se desconocen abusivamente años de aportaciones, reintegros y pensiones devengadas.
El jefe de la ONP, José Luis Chirinos, no tuvo mejor respuesta, ante la andanada de críticas, que denunciar a supuestos pensionistas "apócrifos" que cobran sin ser jubilados, como si eso fuera lo central del problema, cuando su organización, como lo dicen los propios interesados, no les sirve para nada.
Hay hechos indignantes que no deberían continuar un día más. Destinar más de 14 millones de soles a estudios de abogados para enfrentar en el Poder Judicial las justas demandas de los pensionistas es una desvergüenza que subleva a los trabajadores. Una de las injusticias en las que incurre diariamente la ONP es la que se comete en contra de los miles de jubilados que tramitan su bono de reconocimiento o su pensión. Ellos presentan su solicitud con los documentos de las empresas en las que han laborado –muchas de las cuales ya están cerradas– y reciben como respuesta que los inspectores de la ONP no han podido verificar las constancias entregadas. El trabajador inicia entonces su propia búsqueda, para lo cual se le otorga un plazo de solo 15 días. Es decir que lo que los empleados del señor Chirinos no han podido lograr en meses o semanas el pensionista tiene que hacerlo en dos semanas. Pero lo peor viene después. Si el trabajador, al final de esa larga búsqueda, consigue los documentos que ameritan sus años de aportaciones al Seguro, la ONP le responde que, según "la Ley 27444", su reclamo ha expirado. Una ley no puede estar por encima de la Constitución, que en su artículo 2 señala el carácter irrenunciable de los derechos laborales de los trabajadores. Aquí es donde comienza la segunda parte de su vía crucis. El pensionista es obligado a presentar tres documentos ante la ONP, pero estos serán igualmente rechazados. Recién entonces podrá acudir al Poder Judicial. Pero ¿qué pasa si no puede pagar un abogado que elabore su demanda? Le han robado lo que con justicia le corresponde. El presidente García debería preguntarse si aquí, en la ONP, en el maltrato a los jubilados y en las pensiones que les roban, no está una de las explicaciones a la caída que tiene en su aprobación.
La República, 20/07/2008

martes, 10 de junio de 2008

El plomo del hortelano

Hugo Villa, integrante del Movimiento por la Salud de La Oroya, aseguró que una gran cantidad de recién nacidos de ese lugar tienen elevados niveles de plomo en la sangre por la explotación minera de la zona. A pesar de los comprobados daños que la minería produce a la agricultura, al ambiente y la salud de los campesinos, el Ejecutivo sigue empeñado en imponer más compañías mineras.
La Primera, 09/06/2008

lunes, 2 de junio de 2008

“García: perrito faldero de las transnacionales”

El destacado sociólogo e historiador Nelson Manrique habla sobre el Presidente y las erráticas medidas de su gobierno.
Nelson Manrique analiza las últimas medidas auspiciadas por el presidente García. Habla, entre otras cosas, del Decreto Legislativo anticomunidades 1015, del ingreso de tropas norteamericanas, la pretensión reeleccinista y la tendencia autoritaria y represiva.
–El Decreto Legislativo 1015, que facilita la venta de comunidades nativas, ¿justifica las anunciadas protestas de los comuneros?
–Largamente, las comunidades son muy fuertes y creo que los asesores que han armado este decreto legislativo no saben en qué se han metido. Han pateado el avispero.
–Algunos sostienen que se debe a la tozudez del presidente García, quien incluso lo adelantó en su serie periodística ‘El Perro del Hortelano’.
–Esa es una especie de conversión al neoliberalismo de caricatura. Lo de García es de historieta. No hay ningún balance, no es que haya evaluado los errores de su primer gobierno y se haya puesto objetivos para recuperar el tiempo perdido...
–Es que el presidente García no se equivoca…
–(Risas) Claro, pero por hablar tanto del perro del hortelano se ha convertido en el perrito faldero de las grandes transnacionales. Es triste.
–¿Y en esta línea se puede enmarcar el ingreso, casi a escondidas, de militares norteamericanos a nuestro territorio
En efecto, eso es realmente preocupante. Hay que recordar que la base aérea de Manta, en Ecuador, se va a cerrar el próximo año y Estados Unidos, a partir del 2 de julio, tiene planeado volver a patrullar toda América Latina. Hay que recordar, además, la existencia del Plan Colombia. En ese contexto, es preocupante el ingreso de más de un millar de soldados norteamericanos a una zona de guerra en el Perú (el VRAE). El gobierno se está allanando a Estados Unidos y el ministro Ántero Flores Aráoz está haciendo de taparrabos.
–Y el Apra no quiere que Flores Aráoz vaya al Congreso a explicar el ingreso de los militares extranjeros.
–Esa es, precisamente, una razón más para que se presente en el Congreso. El Apra tiene que actuar de forma más transparente. No puedo afirmar que el Apra está fomentado la instalación de una base norteamericana en el país, pero hay muchas dudas. Este es un problema mayor que puede afectar la soberanía nacional. No es como el problema de los patrulleros de Alva Castro. Este puede ser un problema grave.
–Se han anunciado varios paros y marchas para julio: campesinos en Ayacucho, los mineros, la CGTP, el Sutep. ¿Teme usted una represión violenta durante estas jornadas?
–Bueno, toda la retórica de García apunta eso. Es preocupante porque, además, sigue sin esclarecerse la muerte de los campesinos de Ayacucho (durante el paro del 19 febrero). Es alucinante que seamos el único país en el mundo en que el Presidente diga a los policías: primero disparen, luego piensen. Es peligroso y lo es más porque gran parte de la prensa se calla. García representa a un sector del país que quiere mano dura, la burguesía que piensa a muy corto plazo y que genera escenarios de conflicto. La gente en la calle tiene miedo. Necesitamos un Estado que respete las diferencias.
–Pero el discurso oficial va por el otro lado, busca la confrontación…
–Y alimenta las tendencias más extremistas tanto de la derecha como de la izquierda. Alienta la fuerza bruta cuando debiera alentar una democracia verosímil en que la gente sienta que la justicia es para todos. Algo que en el Perú suena a mal chiste. El gobierno no busca que todos vayamos por el mismo camino.
–Hablando de caminos, a casi dos años del gobierno de Alan, ¿usted encuentra algún objetivo o indicio de reformas?
–Hay que reconocer que hay un crecimiento de la economía pero, al parecer, estamos desperdiciando esta oportunidad dorada. En las décadas de 1940 y 1960 la onza de oro costaba 35 dólares y ahora está en 1300 dólares la onza. Sin embargo, no hay mayor cambio social ni de infraestructura.
–¿Se impone, entonces, un cambio de gabinete?
–En realidad, da lo mismo. ¿Tú crees que va a cambiar algo? Los ministros están como comparsa. La batuta la lleva García, y García responde a los grandes intereses. Así de fácil.Para reelegirse, usará los programas sociales
–Al Presidente no le sonríen las encuestas, ¿hay peligro en ello?
–Yo estoy seguro de que García va a empezar a gastar fuertemente en programas sociales en los próximos años, como fue el derrotero de su primer gobierno. Tuvo una aprobación de hasta 90 por ciento redistribuyendo en los dos primeros años y luego fue un desastre. La estrategia ahora es al revés: apretar los dos primeros años, hablar de austeridad, y luego reventar cohetes para garantizarse una buena base para el 2011. García ya insinuó en su entrevista con El Comercio la posibilidad de reelegirse, y Alan no da puntada sin hilo. El gran problema es que ahora no tiene popularidad y está evaluando en qué momento empezar el gasto social.
–Pero va gastar sin objetivos, sin programas.
–A eso voy, no tiene programas sociales eficientes. No hay un objetivo claro y no se ha avanzado en las grandes reformas, como el caso de la educación. Corremos el peligro de desaprovechar la buena época de la economía y dilapidar el dinero.
La Primera, 01/06/2008

jueves, 29 de mayo de 2008

Alfredo Ferrero: La CAN y el perro del hortelano

Con CAN o sin CAN se tendrá que implementar el TLC con EE.UU. y negociarse sendos acuerdos con la UE y con China. Además de las trabas que ponen Bolivia y Ecuador a la negociación con la UE, ahora estos países actúan como el perro del hortelano: no avanzan ni dejan avanzar. La implementación del TLC con EE.UU. exige que se adecue nuestra normativa nacional a los términos de ese acuerdo. Por ello, es necesario modificar la decisión andina 486 de propiedad intelectual. En la CAN, las decisiones se adoptan por mayoría, pero no puede haber voto en contra, es decir, hay una especie de veto. Si alguien vota en contra, no hay decisión ni acuerdo. Aunque los andinos no aprueben el cambio, el Perú puede modificar su legislación y ser pasible de una acción de incumplimiento andino que genere algún tipo de sanción, lo que agravaría las tensiones en la CAN. El retiro del Perú parece cada vez más cerca, nos empujan. Aun saliendo de la CAN, hay que preservar las corrientes de comercio y de inversión. La salida de este bloque sería un duro golpe para la integración. Para el Perú es dejar un camino de trocha y pasar a una carretera de varias vías.
Perú.21, 29/05/2008

martes, 27 de mayo de 2008

Javier Diez Canseco: A Contracorriente. Hortealan muerde a comunidades

Navegando entre el estilo de Don Francisco y el de Laura Bozzo, Alan García parece más el conductor de un talk-show televisivo que el presidente del Perú. Desesperado por el rating y por "hacer noticia", puede –estimulado por la TV o la radio– patinar vergonzosamente inventando que postulamos a ser sede de los Juegos Olímpicos, sin que siquiera su jefe del IPD y amigo fujimorista Arturo Woodman lo sepa. Todo vale, con tal de arrancar un titular que dé aires de grandeza a su frustrante gestión presidencial. Pero en realidad, por encima de su incontrolable egolatría y afán de protagonismo, García es hoy la cabeza de un peligroso proyecto político que busca profundizar el programa fujimorista y el modelo neoliberal en todos los campos. Engreído y aupado por las transnacionales a las que sirve y buscando consolidar el poder de una oligarquía recompuesta, García busca implementar su manifiesto del perro del hortelano.
Su más reciente maniobra, en ese camino, es el inconstitucional DL 1015, que busca abrir el curso a la venta de tierras de las comunidades campesinas y nativas a favor de las transnacionales que explotan nuestros recursos naturales, ubicados precisamente en esas tierras o en sus inmediaciones. ¿El método? Sencillo: establecer que el 50% más uno de los comuneros asistentes a una Asamblea pueden decidir la venta de tierras comunales. No la mitad más uno de los registrados en el padrón comunal: la simple mayoría de los asistentes. Todos sabemos a qué se presta esta norma, así como las corruptelas que ha de alentar para cumplir su fin: concentrar la propiedad de las tierras en manos de grandes consorcios y traficantes para facilitar el acceso a la tierra y a los minerales o fuentes petroleras que hay en sus entrañas.
Sin vergüenza alguna, García ha convertido en DL promulgado por el Ejecutivo –pasando por encima del Congreso– el proyecto de ley 1992 presentado el 2007 al Parlamento y que no lograba aprobar. Aplicando su teoría de que el Congreso es una traba y tratándolo como estropajo, ha impuesto sus designios.
Le importa un pepino que la Defensoría del Pueblo (Informe 016-2008-DP) haya respondido a un pedido congresal de opinión, señalando que "el Estado debe proveer una protección especial a las tierras comunales y, por ende, debería requerirse un número de votos calificado (un 66% dice el informe) que refleje la voluntad de casi la totalidad de los comuneros en el caso de que se pretenda disponer de aquella. Dicho deber de protección no se cumpliría si el Estado permite que la decisión de disposición de las tierras comunales fuera de responsabilidad "de los asistentes a la Asamblea". Más claro ni el agua, pero ni a García ni a su patronal minera les interesa.
El DL 1015 violenta el Art. 89 de la Constitución, que declara imprescriptibles las tierras comunales. Arrasa los criterios de la Constitución histórica del Perú que siempre las ha declarado imprescriptibles, inenajenables e inembargables, al considerar que la tierra comunal es más que una propiedad o un terreno: es el medio de vida y de seguridad alimentaria de los pueblos originarios, un espacio de identidad y un territorio (más que un terreno) ordenado y regido por instituciones tradicionales, autoridades electas por los comuneros, formas de seguridad propias (como las rondas campesinas), formas de administración de justicia comunal y antiguas tradiciones de solidaridad y trabajo común (minka, ayni, etc.). Todo ello pretende ser barrido por el poder del dinero y el arrinconamiento de las familias comuneras por la pobreza y el abandono estatal.
El DL 1015 hace tabla rasa de los convenios internacionales firmados por el Perú en materia de derechos de los pueblos originarios, de los pueblos indígenas. Arremete contra más de 7 mil comunidades y cientos de miles de familias comuneras en la sierra y la selva. Quiere morderles un buen trozo de sus territorios y recursos naturales.
En este cuadro, la CCP, la CNA, CONACAMI, y numerosos movimientos regionales como el Frente Patriótico de Loreto, el Frente de Defensa de Madre de Dios, organizaciones populares de Puno, Cusco, Apurímac, o la Junta de Regantes de Áncash han reaccionado con movilizaciones y demandas de derogatoria inmediata. Se llama a un Paro Agrario el 8 y 9 de julio, que enlazará con el Paro Amazónico del 8, 9 y 10 de julio, ya aprobado; y, ciertamente, con el Paro Nacional, Cívico y Popular del 9 de julio.
La República, 26/05/2008

jueves, 22 de mayo de 2008

¿Adiós comunidades?

El Poder Ejecutivo, cada vez más decidido en su política de gobernar el país por medio de Decretos Legislativos, pasando por encima de las atribuciones del Congreso, acaba de publicar el DL 1015 que, detrás del propósito aparente de uniformizar el régimen jurídico de las comunidades costeñas, andinas y nativas, busca alterar el tradicional sistema de votación vigente en ellas y considerar solo el 51% de los presentes, abandonando el sistema que obliga a que las decisiones importantes (léase venta de terrenos o disposición de bienes comunitarios; incluso disolución o cambio de régimen de la comunidad) tengan que tomarse por mayoría calificada, y en algunos casos por dos tercios de los votos de los comuneros.
Un proyecto semejante (el número 1992) había sido presentado por medio de la CPA al Congreso hace varios meses, mereciendo un dictamen negativo de la Comisión de Pueblos Indígenas. En estos días se esperaba su pase a otras comisiones, donde el sentir de los parlamentarios era el mismo. Curándose en salud, y adelantándose a una posible derrota, el Ejecutivo ha sacado el DL 1015, que en lo esencial propone lo mismo que el polémico proyecto de ley.
No es necesario ser zahorí para adivinar cuál es el objetivo oculto de este DL, sobre todo luego de que el presidente García pusiera a las comunidades en su interminable lista de "perros del hortelano". Una vez que el mencionado DL entre en vigencia, bastará que un mínimo de comuneros presente la iniciativa de vender las tierras comunales y se declare en asamblea, para que tal acuerdo pueda ser considerado válido. Obsérvese que no es otra la táctica de "penetración" de transnacionales en las comunidades reacias a permitir la explotación minera o petrolera en sus tierras: buscan dividir a sus miembros mediante ofertas, reales o fantasistas, tal como ahora mismo viene ocurriendo en Majaz.
Creemos que el Congreso debe tomar cartas en el asunto y ejercer su facultad constitucional de revisar y corregir toda norma legislativa dictada por el Ejecutivo para modificar o derogar este DL, discutible desde varios frentes. Históricamente, las comunidades costeñas, andinas y selváticas no son lo mismo: obedecen a distintas tradiciones y costumbres y, por consiguiente, puede discutirse este intento de "uniformizarlas".
Pero, además, se trata de una norma que, sin la menor duda, va a alterar la paz social y la estabilidad jurídica del país, enfrentando entre sí a los comuneros y dando paso a interminables procesos, cuando no a la violencia. Por lo mismo, las comunidades agredidas tienen la posibilidad de defenderse: para ello basta que presenten este DL a calificación por el Tribunal Constitucional. También 30 congresistas podrían hacerlo.
La República, 22/05/2008

martes, 13 de mayo de 2008

Entrevista a Alan García: "Necesitamos despartidarizar la gerencia pública del país"

El ministro Carranza dijo que habrán fracasado si el Gobierno no reduce la pobreza al 30%. ¿Qué avances hay , teniendo en cuenta que está en 44,5%?
Eso fue el año pasado. En estos momentos la pobreza debe estar en alrededor de 41%. Si continuamos, nos acercaremos al 30%. Ese fue un compromiso que consideraron arriesgado, pero con la velocidad del crecimiento y con las políticas sociales que se están haciendo estoy convencido de que vamos a una reducción drástica de la pobreza.
Pero hay una brecha entre pueblos costeños y la sierra, como Huancavelica con 84% de pobreza...
Hay una partición en dos países que la geografía impulsa. No deben olvidar que hay 82 mil centros poblados y de esos 80 mil son rurales. El Perú es un país de villorrios. Entonces, sin una política de reconcentración territorial, que evite esa dispersión que conduce a la miseria, no habrá una política seria de lucha contra la pobreza. No solo es vacunar, llevar alimentos, sino fundamentalmente redistribuir nuestra población.
¿El reparto de alimentos podría leerse como una medida desesperada antes que una real política de lucha contra la pobreza?
No. Las políticas de lucha contra la pobreza están en el programa del Seguro Integral de Salud (SIS), Juntos, Crecer, alfabetización, Agua para Todos, electrificación rural. Pero tener las cosas listas no significa ser tan tonto para no añadir nada nuevo si es que hay un evento como el alza brutal del trigo en 150%. Entonces qué, no toco nada para que no digan que estoy improvisando. No, no. Se tiene que añadir cosas. ¿Cómo? Identificamos primero a 100 mil familias que son las que sufren el impacto. Si les damos 50 o 100 soles, los diarios dirán que se los gastaron en cerveza. Siempre habrá crítica en el Perú, que es el país de los quejosos. Entonces, mejor nos damos el trabajo de identificarlos uno por uno y llegamos al domicilio para entregarles una bolsa equivalente a 25 soles. Es una compensación. No le doy todo lo que comen mensualmente. Eso es mejor que no hacer nada.

En la última encuesta de El Comercio lo primero que pide la gente es trabajo y en cuarto lugar están las bolsas de alimentos...
Encueste usted a los que han recibido las bolsas y no a toda la población en conjunto, eso es irreal, eso es buscar una respuesta negativa. En segundo lugar, el trabajo no cae del cielo ni es maná. El Estado no va a generar trabajo mentiroso, poniendo a 50 mil personas a barrer la Costa Verde y pagándoles 500 soles al mes. Eso es mentira. El trabajo debe ser productivo y eso lo da la inversión privada y las obras públicas que estamos haciendo. La formalización de las empresas de 10 y más trabajadores avanza al 8,5% anual por segundo año consecutivo. Es decir, entre lo que recibimos y hoy día, se ha generado casi 18% más de empleo formal.

¿Qué está haciendo el Gobierno en términos de reforma laboral ?
El Gobierno tiene como objetivo, además de sus metas concretas de superar a Chile y tener el puerto más grande de América en el Callao, tener 50% más de asfalto en carreteras al terminar el gobierno. Si me dejan cinco años más, tendrá usted más del doble de asfalto de lo que tenemos.
¿Quiere reelegirse?No, no, es una metáfora. Pero nosotros necesitamos impulsar una política de empleo. Usted puede hablar de dos millones de empresarios informales, pero los formalizables son 400 mil. Son todos aquellos que tienen un establecimiento más o menos fijo. Necesitamos sacar de la esclavitud del siglo XXI a toda esta gente, que es la población informal que por una eventualidad de salario vende su tiempo, su trabajo y no tiene futuro. ¿Cómo le da seguridad social, pensión, ocho horas y vacaciones? Esos cuatro derechos esenciales no los tienen cinco millones de trabajadores peruanos. ¿Cómo se dan? Primero reduciendo el costo de esos derechos. Este trabajador que tiene cero días de vacaciones puede tener 15. Segundo, reduzca el costo de esa seguridad social y que el Estado ponga la mitad de ese pago. Su empleador tiene que cotizar 15 soles y el Estado pone otros 15. No es demagógico. Para su futura jubilación, ese joven que gana 500 soles puede aportar cada mes a una cuenta personal 22 soles y el Estado le pone otros 22. Inclusive voy más allá. He planteado un fondo de restitución. Hay mucha gente que ha trabajado sin poder cotizar por falta de un sistema. Entonces prefiero ponerle mil soles en su cuenta.
¿A quiénes?
A todos los que se formalicen, decirle: Acá usted tiene abierta su cuenta con mil soles y cada mes pone 22 y el Estado otros 22. En total, el Estado aportará 600 millones de soles. Pero es progresivo, no se van a meter los cinco millones al día siguiente. Abre un camino para que entre el primer millón.

Y los sobrecostos laborales para la empresa formal...
Hay cientos de miles de peruanos que han tenido la suerte de incorporarse a la mediana y gran empresa. Yo soy defensor de sus derechos.
¿Hay que flexibilizar la legislación?
A mí me interesa la realidad. Donde el costo laboral es altísimo es en la bicicletería, la tiendita, en todas esas zonas informales. A ellos hay que darles un trato especial.
En un país que crece, hay mucha gente que ve pasar el crecimiento...
Tampoco hay que alocarse y darles a todos, porque allí viene una inflación espantosa.
Y usted ya la conoce...
Evidentemente.

¿Si no hay una adecuada redistribución, no cree que al 2011 tendríamos otro candidato antisistema?
No, en absoluto. Como viejo experimentado, descarto que a partir del 2011 el Perú tenga un retroceso en su modernización. Que haya bolsones a los que agitan o que se empeñen en decirle que no te cae nada, esa es una mentira. El Perú está haciendo una transformación extraordinaria de la que no son conscientes los peruanos ni los periodistas. Jamás se ha redistribuido como hoy día a través de la descentralización.
¿Alguna vez han tenido tanto canon y dinero en recursos?
¿Puede asegurar que en el 2011 no habrá un Humala o algún ahijado de Chávez en este país? Aunque creen que me siento, no soy dueño del Perú ni de su destino. Pero sí soy un analista y actor político que ha demostrado que sabe algunas cosas. El candidato que enarbole la modernidad, la descentralización y la obra barrerá a cualquiera que se le ponga al frente.
¿Toledo puede regresar?Prefiero no poner nombres, yo solo pongo mi nombre cuando es necesario. Ahora no es posible, entonces no lo pongo.

¿No emprende reformas por temor a las resistencias?
No señor, estoy aquí para hacer las cosas que creo necesarias y no le debo los votos a nadie, ni se los pido a nadie. Ese es capítulo cerrado. Choco por la educación que para mí es fundamental, porque hay que cambiarle el espíritu y la actitud. Somos un pueblo que se complace en fracasar. Con el cuento de que todo tiempo pasado fue mejor y que todo va para peor, tenemos la tentación del suicidio permanente. Entonces solo una buena educación nos puede dar la confianza para afrontar lo que tiene el Perú.

Pero hay muchos perros del hortelano
Porque tenemos una educación patética donde hay que desconfiar de todos y donde el que tiene algo necesariamente le robó a alguien.
¿Cuánto ha logrado cumplir de lo que lo que planteó en el perro del hortelano?
Primero, yo no soy rey del Perú.
Presidente nomásQue es mucho más que rey, porque al presidente lo escogen, al rey lo dejan. Pero el presidente coexiste con otra majestad que se llama Parlamento. Entonces uno propone y los otros disponen. Aquí la dinámica está hecha de tal manera absurda --y esa es una reforma de fondo que tenemos que hacer-- que el presidente elegido no tiene mayoría. Eso debería solucionarse eligiendo el Congreso en la segunda vuelta electoral para que el jefe de Estado pueda tener mayoría y se haga responsable y si a los 5 años no cumplió, que lo quemen, lo enjuicien o se olviden de él , pero en este zafarrancho donde todos tienen pito de árbitro

¿Será que algunos de sus compañeros no han entendido su pensamiento?
He escrito un libro justamente para definir exactamente cuál fue el camino de Haya de la Torre para construir su aprismo. En cuanto al perro del hortelano, le sugiero que lea los últimos 23 decretos legislativos aparecidos y verá que sin mayor alharaca ya está el 80% del perro del hortelano.

¿Está puesta en valor la Amazonía, los recursos mineros, el mar?
Puede analizar los decretos legislativos donde han entrado cosas importantes y verá que salvo el tema de la Amazonía, que aterra a una gran parte de personas, todo lo demás ha entrado.
Entonces el perro era combatible vía decreto...Las circunstancias políticas van abriendo posibilidades. Usted tiene facultades y en el uso de esas facultades estamos creando el ministerio del medio ambiente.

¿Será ministro o ministra?
Me encantaría que fuera ministra, la vitrina de un gobierno es darle mucho más espacio a las mujeres.
Volviendo a las recetas para acabar con el perro del hortelano, usted dice que estas se dan por decretos, pero no vemos una modernización integral del Estado.Pero es que ese es uno de los temas. ¿Cómo se moderniza el Perú? El Perú está abierto, tenemos tratados de libre comercio, grados de inversión, una inversión privada que ya se vuelve peligrosa por la velocidad con la que está viniendo y también hay que saber administrarla. Si hubiera tantos obstáculos y problemas, no habría esa inversión.

¿Ante la aceleración se tiene que desacelerar?
Hay que orientarla a sectores productivos. Tenemos en marcha una modernización laboral, que es la más complicada. Tenemos en marcha una reforma del Estado que significa silencio administrativo, reducción de trámites, capacitación y evaluación del personal para que nadie se sienta dueño del sitio y maltrate al resto de los peruanos. Un tema central es la creación de un cuerpo de gerencia pública. Necesitamos despartidarizar la gerencia pública del país. Una entidad lo más alejada del poder político y que se encargue de seleccionar a los mejores gerentes y ponerlos a disposición de las regiones.

¿Pero será posible con el tope salarial existente?
De acuerdo, pero una vez que usted tenga 200 o 300 escogidos transparentemente entonces a ese tipo de gente hay que pagarle bien, no al presidente de la República, no al parlamentario, no al ministro.

¿Ganarán más que el presidente?
Evidentemente. El 80% de mi sueldo es ser presidente, mi sueldo es llamarme presidente. El gerente sí, si lo va a contratar el Banco Bilbao por 6 mil dólares, lo puedo contratar yo, pero eso es al técnico puro a quien necesitamos pagarle, siempre y cuando esté despartidarizado.

¿Por qué no reconoce que la limitación de los sueldos públicos fue un error?
No fue un error, todo tiene su momento. Nosotros salimos de un régimen un poco frívolo. Lo digo desde Palacio de Gobierno, donde ahora gastamos 19 millones de soles anuales cuando antes eran 42 millones de soles. En ese momento, la población era muy sensible, ya se olvidaron.

¿Entonces ese límite fue por la sensibilidad ciudadana?
En política --porque esto no es una monarquía-- depende de la opinión pública también, la población decía menos publicidad, menos viajes, menos salarios.

Otro problema sensible y tara para la administración es la corrupción. Usted dijo que hubo un hipo por el tema del Banco de Materiales, pero parece que está latente.
Cuando usted tiene un millón de empleados públicos no sueñe que todos son ángeles. Hay uno que pone a su hijastro y dice: ¡Ay! me olvidé de que era mi hijastro. Allí la culpa es peor por decir esa tontería y contratar al hijastro. Así, para fuera en 24 horas. Eso se llama política anticorrupción. Además, de lo que se habla no es de hipervaloraciones de carreteras por 500 millones de dólares, ni de construirse un edificio entero como una rifa para los funcionarios de un partido de salida, como el conjunto residencial Los Álamos, que es lo que ha ocurrido con el Banco de Materiales. El problema es que usted encuentra de tanto en tanto lo que llamaría microcorrupción. En el Perú, donde estamos acostumbrados a violar todos los códigos de tránsito y a no pagar impuestos, que tire la primera piedra el que está libre de culpa.
Cómo va a hablar de microcorrupción, ladrón es ladrón, el que roba des de un sol hasta un millón.
No crea usted. Cuando usted monta una dictadura para sifonear todo el dinero del Estado como se ha hecho en este país, eso es corrupción histórica. Tampoco nos meta en el mismo saco. Eso sí se lo rechazo.

Eso de las patadas contra los corruptos se prestó para la parodia y señalar que usted pretende gobernar a las patadas.
La fuerza tiene que usarse con efectividad y bien dirigida. No la fuerza sangrienta. Decirle a la población de que si alguien peca lo echamos de una patada y si es aprista peca doble, dos pataditas.

Y le recuerdan el caso de Jesús Lora.
Bueno que lo recuerden, parece que muchos sienten en ese lugar el tema, ya ese es problema de ellos. Cada uno siente las cosas donde le gusta.
El Comercio, 11/05/2008

martes, 6 de mayo de 2008

El perro de Yanacocha

Alan García aprovechó la inauguración de un reservorio de Yanacocha en Cajamarca, para arremeter nuevamente contra los organismos ambientalistas que se oponen a los daños que causa cierta minería. El perro del hortelano de las mineras siempre cumpliendo eficientemente su nuevo rol muerde a diestra y siniestra.
La Primera, 05/05/2008

miércoles, 30 de abril de 2008

Martín Tanaka: Volver a los temas de fondo

Considerando que el último año de gobierno estará marcado por las campañas electorales, podría decirse que con la Cumbre ALC-UE, de mediados de mayo, termina la primera mitad de este segundo gobierno de Alan García. El 28 de julio empieza el 'segundo tiempo'.
¿Qué balance puede hacerse del 'primer tiempo'? Al empezar el partido, García arrastraba un gran déficit de credibilidad ante sus propios votantes; superó ese problema, y la confianza que logró ayuda a entender que la economía haya seguido creciendo. Sin embargo, la constante caída en el nivel de aprobación a su gestión muestra que hay problemas estructurales serios, originados principalmente en el mal funcionamiento del Estado (lo que a su vez se manifiesta en problemas de corrupción e ineficiencia, más evidentes ahora con más recursos fiscales).
Así, a pesar de que "el Perú avanza", es claro que el Gobierno tiene graves problemas de legitimidad entre los sectores más pobres, y en la sierra y la selva. ¿Cómo ha respondido el Gobierno? Metiendo la pierna fuerte, jugando al filo del reglamento, metiendo patada a los corruptos, a los ineficientes (no a todos, ojo); a los perros del hortelano, satanizando a sus adversarios, cayendo en un discurso macartista. De seguir así, terminará con varias tarjetas rojas.
¿Qué cambios deberían hacerse para el 'segundo tiempo'? Muchos han señalado que el Gobierno necesita retomar la iniciativa política en torno a grandes reformas institucionales y sociales. ¿Por qué el Gobierno no avanza en esa dirección? El problema es que se trata de reformas más complejas y lentas, que requieren de la coordinación de muchos actores, de resultados menos visibles en lo inmediato, con grupos de interés poderosos en contra, y difusos a favor (recordar el debate sobre las reformas de "segunda generación"). Digamos que es más 'fácil' chocar contra el Sutep para imponerle unos exámenes de evaluación, que implementar un programa de capacitación que permita elevar el nivel de desempeño de los alumnos. ¿Por qué debería el Gobierno hacer lo más difícil? Porque seguir con lo mismo no está dando resultado; difícilmente alcanzará para los próximos dos años. Es momento para que la oposición se pronuncie y le proponga al país una agenda para los próximos dos años; también para que instituciones como el Acuerdo Nacional recuperen protagonismo.
Elementos de una agenda mínima: una gran iniciativa de desarrollo para el sur andino, como vanguardia de un renovado esfuerzo para combatir la pobreza; una gran iniciativa para elevar el nivel de la educación pública y una reforma política para que la representación del año 2011 sea mejor que la que tenemos. Para ello hay que volver a los temas de fondo, construir consensos más amplios y abandonar el camino macartista.
Perú.21, 29/04/2008

viernes, 25 de abril de 2008

Róger Rumrrill: Amazonía: Del Perro del Hortelano al síndrome García


La Amazonía Peruana fue acusada en octubre del año pasado de padecer el síndrome del perro del hortelano. Ahora empieza a sufrir realmente el síndrome Alan García con las interminables y fatigosas colas para comprar gasolina y gas y la subida a alturas ya inalcanzables de los precios de los alimentos.

El síndrome hace evocar los duros y hostiles días finales del primer gobierno del presidente Alan García (1985-1990), cuando el anhelo generalizado de todo el país era que terminase de una vez su insoportable gobierno. Los síntomas se han empezado a sentir en la Amazonía en el primer trimestre del 2007.

En mayo del año pasado en Iquitos la botella de aceite costaba S/. 2.80 en el mercado de Belén; el kilo de arroz 1.40, el kilo de pollo 2.80, el azúcar 1.80 y la papa 1 sol el kilo. En la primera semana de noviembre el precio del litro de aceite había trepado S/. 4.80, el arroz a 2.20, el pollo había levantado vuelo a 4.50 y el azúcar a 2.40. Los precios siguen subiendo en estos días lo mismo que la cólera popular.

Los productos regionales también estaban por las nubes en noviembre del 2007. Cuatro pequeñas palometas (pescados) se vendían a S/. 5.00. En este caso porque la biomasa pesquera disminuye aceleradamente por las prácticas irracionales y depredadoras de captura en los ambientes naturales ante la culposa indiferencia del llamado Ministerio de la Producción. La demanda anual de pescado en Iquitos sobrepasa las 30 mil toneladas métricas. La oferta no llega a 7 mil toneladas métricas.

El 3 de este mes, en Tarapoto, mientras esperaba un vehículo para viajar a Yurimaguas para participar en el foro “Desarrollo Amazónico con Inclusión, Dignidad e Identidad” la propietaria del pequeño restaurante de la estación me narró su vía crucis: el precio del balón de gas había prácticamente estallado de 30 a 40 soles, el pan de 6 por 1 sol había saltado a 4 por 1 sol. El menú que ofertaba a los viajeros había subido de 3 a 5 soles, pero sus ventas diarias habían caído de 250 a 150 soles.

En Yurimaguas las amas de casa estaban al borde de un ataque de nervios. El aceite “Palmarola” que produce Dionisio Romero se había disparado en cuestión de días de S/. 3.50 a 6.00 y el saco de harina, del trigo que también importa el mismo dueño de “Alicorp”, el mayor oligopolio importador de alimentos del Perú, se vendía a S/. 130 soles cuando sólo hacía una semana costaba 68 soles el saco de 50 kilos.


La crisis y la imprevisión

Fiel a su estilo, el presidente García ha culpado a la crisis alimentaria mundial de esta inflación de precios en el Perú. Es cierto que los altos precios del petróleo, las devastaciones que ocasiona en la agricultura el calentamiento climático, las tierras agrícolas que se destinan ahora a la producción de biocombustibles y los 6 mil millones de subsidios que otorga la administración Bush a estos cultivos, el incremento de la demanda alimenticia en países como China y la India y sobre todo la criminal irresponsabilidad de los organismos multilaterales y los gobiernos de haber dedicado sólo el 4 por ciento de toda la inversión pública en el último cuarto de siglo al campo a sabiendas que en el medio rural vive el 75 por ciento de toda la población pobre del mundo, son, entre otras, las causas de esta crisis.

Pero es cierto también que otra vez la atávica imprevisión nacional tiene que ver con esta inflación alimentaria en el Perú. El primer gran aviso de esta crisis lo dio a los cuatro vientos el presidente George W. Bush el 21 de enero del 2007 cuando en su informe del estado de la Unión anunció la reducción del 20 por ciento del consumo de carburantes fósiles en una década. Al día siguiente, los precios del maíz se dispararon en Estados Unidos y el recién estrenado presidente de México, Felipe Calderón, enfrentó la “crisis de las tortillas”.

Catecúmeno del desfasado catecismo neoliberal, al presidente García no se le ocurrió mejor idea que eliminar prácticamente todos los aranceles de los alimentos importados a través de los Decretos Supremos 211, del 28 de diciembre del año 2006, del 105 del 19 de julio del 2007, del 158 del 13 de setiembre del año pasado y del Decreto Supremo 038 del 7 de marzo pasado. “Con esta medida, los precios de los alimentos bajarán en un promedio del 10 por ciento en los próximos seis meses”, anunció exultante el ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, como ha citado la revista “Agronoticias”.

Por supuesto que los precios de los alimentos no sólo no bajaron, sino que saltaron a las nubes. También saltaron de satisfacción los oligopolios que se estima que con la eliminación de aranceles ganaron un promedio de 500 millones de dólares. Por su lado, los agricultores nacionales que producen 25 millones de toneladas de alimentos anualmente quedaron a merced de la voracidad de los oligopolios. “La eliminación de los aranceles nos ha quitado todas las defensas, incluso para enfrentar el TLC”, protesta Luis Zúñiga Rozas, presidente de CONVEAGRO.


Hambruna amenaza

El calentamiento climático está haciendo estragos en la Amazonía. Una inundación que ya dura 6 meses, como jamás ha ocurrido, ha destruido todos los cultivos y crianzas en los ríos Huallaga, Paranapura, Shanusi, Ucayali, Aguaytía y otras cuencas. Los agricultores están reclamando que se declare en estado de emergencia el agro amazónico.

Pero con los precios de los alimentos que siguen subiendo igual que las utilidades de los oligopolios (tal es su angurria que a pesar de que el precio del trigo ha bajado de 559 dólares la tonelada métrica en febrero a 394 en abril son incapaces de trasladar su menores costos a los consumidores) y de los demás intermediarios, muy pronto será necesario declarar en estado de emergencia todo el agro nacional.

Los agricultores de la Amazonía tendrán que adaptarse a los irreversibles impactos del cambio climático. Pero también tendrán la difícil tarea de hacer entender al presidente García que el agro y la alimentación es hoy en el Perú una cuestión de vida o muerte.


450 familias agricultoras lo perdieron todo

Las inundaciones en Aguaytía, capital de la provincia de Padre Abad, dejaron afectadas entre febrero y marzo a mil 200 hectáreas de plátano, el principal cultivo en la zona de desastre, y poco más de 500 hectáreas de piña, cocona y papaya.

“Tenemos registrados tres mil agricultores con cultivos perdidos y 30 viviendas de agricultores arrasadas en las zonas cercanas al problema. Falta ver todavía las localidades más lejanas”, refirió el director regional de Agricultura de Ucayali, Carlos Mendoza,De otro lado, el río Ucayali arrasó 10 mil hectáreas, como en el distrito de Yarinacocha, donde destruyó cientos de sembríos de plátanos. Por su parte, el distrito de Callería y Masisea tienen devastados los cultivos y totalmente inundadas las zonas bajas, con lo que la cosecha para este año está prácticamente perdida.

Sin embargo, y fuera del trabajo de Defensa Civil para reubicar a los damnificados, y de la Dirección Regional de Salud, que inició el trabajo de fumigación para evitar la propagación del dengue, el Ministerio de Agricultura no ha anunciado ninguna medida de emergencia para ayudar a las 450 familias agricultoras que vieron perder su producción, lo cual agravará aún más la crisis alimentaria que vive la región.


La Primera, 25/04/2008

martes, 22 de abril de 2008

Luis Rey de Castro: Mucho perro... ¿y el gato despensero?

El señor Presidente se ha mostrado eficaz –aunque un tanto repetitivo– en la persecución del perro instalado en la administración pública y descrito con lujo como propiedad “del hortelano”. (Quizás el Presidente adivinó que habrían de subir sus precios el tomate y los rabanitos, la lechuga y las cebollas, el frijol y los pallares, en fin, todo lo que atañe a huertos y hortalizas). El éxito de la campaña antiperro ha creado una cortina que no permite ver con claridad quién es el verdadero enemigo y dónde está realmente el peligro. Me refiero al insigne felino que, astutamente enquistado en empresas públicas, maneja entidades del Estado con las credenciales de haber sido nombrado “despensero”, es decir, dueño de las llaves de la despensa y expedito para acometer dolos, fraudes, desvergüenzas y latrocinios propios de su condición.
Así, mientras el pobre perro no come hortalizas porque no sabe cómo hacerlo, el gato, señor de la despensa, reparte casas y privilegios, créditos y cargos; convierte en “pobres” a los empleados y funcionarios de su distrito; otorga altas dignidades a su chófer y al ama de sus niños y agota los ingeniosos recursos del usufructo. Ocurre que, como su nombre indica, el gato es un felino ladrón y sinvergüenza. Tan inteligente como la rata (o poco menos), conoce todos los artilugios y trapacerías para alcanzar lo que le apetece o le conviene. Es sabido que nadie, jamás, logró domesticar un gato y volverlo dócil, obediente y tierno, ni siquiera cuando se aplican drásticas sanciones quirúrgicas a su infernal apetito reproductor y se lo priva de aptitudes para la sucesión. Ni aún así será un micifuz obediente que respete los códigos humanos, como el ilustre escritor José Durand demostró en su inolvidable “Gatomaquia”. ¿A quién se le ocurrió llenar de gatos la administración pública? ¿Y quién tuvo la audacia o la tontería de entregarles las llaves de la despensa? ¿No se conocía acaso su fatídica condición desvergonzada?
Con indignación muy parecida a la ira santa, el Presidente ha iniciado un apropiado extermino de gatos, aplicándose una justiciera guillotina a los que atraparon dándose un banquete en la despensa del llamado “Banmat” –Banco de Materiales– que algunos niños, muy alarmados, han confundido con “Batman”, creyendo que su héroe sería exterminado por la ira presidencial. Cabe preguntarse cuántos gatos quedarán por guillotinar en la extensa, generosa y prolífica administración pública, que con frecuencia parece privada. Quizás serviría de ejemplo para futuras cacerías la extradición del desvergonzado otorongo de las huestes fujimoristas que, siendo Notario Público en funciones y congresista de la bancada oficial, instaló la inverosímil fábrica de firmas falsas (más o menos, 1’000,000) para alcanzar la re-re-reelección del ciudadano japonés Kenya Fujimori, pero como Presidente del Perú. Los otorongos fujimoristas ¿podrán asimilarse a la categoría de despenseros para próximas cacerías?
Correo, 22/04/2008

lunes, 7 de abril de 2008

José-María de Romaña: Canis horticolae

Dice la Biblia: ”El sabio tiene el corazón a la derecha; el necio tiene el corazón a la izquierda”. (Eclesiastés 10,2).
El perro del hortelano es izquierdista, socialistoide, estatista, destructivo y autodestructivo.
El perro del hortelano no come ni deja comer; no impulsa la minería, agroindustria o pesquería, ni permite que lo hagan otros; no crea infraestructura de puertos, aeropuertos, caminos o energía, ni permite que otros, o sea particulares, lo hagan. Sólo el Estado debe hacerlo, por más que la historia de los últimos 150 años demuestre en todos los países que el Estado es un pésimo administrador empresarial y que sólo el liberalismo, esto es, la plena democracia política, con un Estado promotor y que se concentre en gobernar, y la libre y competitiva economía de mercado son capaces de desarrollar el país y elevar el nivel de vida de su pueblo.
El perro del hortelano puede atacar solo. Por ejemplo aquel político cusqueño (+), que paralizó el proyecto de Camisea. O el presidente regional de Arequipa, que frenó la privatización de Egasa y privó a su pueblo de millones de dólares. O el actual presidente de la región Puno, que dilapida su presupuesto y vive el delirio cocainómano de querer ser presidente del país Puno.
El perro del hortelano puede actuar en jauría. Por ejemplo la masa de pueblo ignorante y lumpen maligno, que ataca minas y bloquea el desarrollo de Cajamarca. Pero siempre hay detrás el Gran Perro. Allí un obispo y un par de curas con una radio y financiación misteriosa de su oenegé.
Hugo Chávez es un injerto de gorila, papagayo y perro de hortelano, que no desarrolla a Venezuela ni deja que la desarrollen los venezolanos; igual hace en Ecuador, Bolivia y Nicaragua. En el Perú este perro del hortelano corretea libremente por el país; mueve sus jaurías en ciertas carreteras, minas y aeropuertos; y hasta marca territorio en Puno, ante la dejadez de las autoridades políticas y judiciales.
El perro (Canis lupus familiaris) y el lobo (Canis lupus) son primos hermanos. Si el romano Plauto (c.254-184a.C.) pudo decir en su comedia Asinaria: “homo homini lupus”, “el hombre es lobo para el hombre”, tal vez podamos decir que “el peruano es perro del hortelano para el peruano”. Como ha señalado Raúl Mendoza Cánepa, del perrortelanismo, “una vieja mentalidad socialistoide recorre todos los espacios sociales. Lo público predomina sobre lo privado; se nos ha vendido una falsa ética en la que el egoísmo es inmoral, contamina y explota y hay que controlarlo”. Esa mezcla de envidia y estatismo socialista traba gravemente el desarrollo y bienestar del Perú. El liberalismo es tan vital que, a pesar de eso, hace crecer al país.
Cuando Alan García, en su serie sobre El Perro del Hortelano, haya acabado de señalar sus rasgos y filosofía, debería editarla en un libro titulado: “El Perro del Hortelano.- Un animal emblemático nacional”, más que la vicuña del escudo.
Expreso, 05/04/2008

viernes, 4 de abril de 2008

Juan Carlos Sosa: ¿Perros hortelanos?

Las entidades regionales han empezado a devorar algunas esperanzas de progreso en el país. Solo así se entiende la actitud de la región Cusco. Los imperiales han iniciado una batalla para que Arequipa no utilice las vertientes de la cuenca del Apurímac. Los mistianos pretenden represar estas aguas y destinarlas al riego de más de 38 mil hectáreas en Majes II. Los imperiales arguyen que con Majes II se dejará sin recurso a los más de 45 mil pobladores de la provincia de Espinar. De la cuenca en cuestión, Cusco reclama 11 de los 15 metros cúbicos, una cantidad que bastaría para dar agua potable a más de 800 mil pobladores e irrigar 14 mil hectáreas de cultivos. Y Espinar actualmente no tiene esa necesidad. El presidente regional Hugo Gonzales está en el derecho de garantizar el recurso hídrico para esta provincia. Sin embargo, hacer estos reclamos resulta poco sensato. La crisis ha llegado a un máximo nivel de encrespamiento con la respuesta arequipeña. La más destemplada ha sido la de Carlos Leyton, el segundo de Juan M. Guillén, que habla de ‘declaratoria de guerra’ (sic). Estos dichos poco afortunados solo atizan la rivalidad inexplicable y absurda de dos regiones que deberían buscar un proyecto conjunto para salir del atraso. Pronto el agua será un recurso escaso. La mejor forma es represarla. Si Arequipa desarrolló un proyecto para ello, a Cusco lo que le queda es negociar una parte razonable.
La República, 04/04/2008

Sinesio López: El cogobierno de García

Es difícil para ciertos gobernantes mantener el sentido de las proporciones. Tienden generalmente al desborde y a cargar las tintas para un lado o para otro. Es el caso de García que pasa drásticamente de la crítica al ciudadano demandante (perro del hortelano) al planteamiento de exigencias al ciudadano responsable sin establecer los equilibrios necesarios. Es cierto que ningún sistema político es viable si los ciudadanos se limitan a reclamar derechos o formular demandas sin asumir responsabilidades y ofrecer apoyos. Pero también lo es que ningún sistema político moderno es viable y estable si carga a los ciudadanos con responsabilidades sin reconocerles derechos. Pero, sobre todo, ningún sistema político puede ser eficaz si las autoridades no asumen sus responsabilidades, garantizan los derechos reconocidos y se comprometen a orientar los recursos del Estado a atender ciertas necesidades prioritarias de los ciudadanos.
Este el caso de la educación pública. En efecto, no tendremos una buena educación pública si no contamos con buenos maestros. Para ello se viene desarrollando una serie de políticas que inducen a la mejora de la educación por el lado del maestro. Eso está bien. Pero es falso e injusto responsabilizar exclusivamente a los maestros del desastre educativo como lo viene haciendo García. Me parece bien que se abra la posibilidad de participar a los padres de familia en el control de calidad de la educación de los hijos y que los padres manejen, con esa finalidad, ciertas herramientas que les permitan intervenir. Hay que democratizar el control. No existe ninguna razón, ni siquiera la calificación técnica, para que la burocracia monopolice el control de la calidad de la educación pública. Pero el gobierno no puede lavarse las manos y evadir sus responsabilidades.
Aquí van algunas preguntas ineludibles a García sobre el tema: ¿En cuánto ha incrementado su gobierno el gasto en educación como porcentaje del PBI? ¿Qué está haciendo su gobierno para que el Perú no ocupe en AL los últimos lugares en lo que se refiere al gasto público en educación? ¿Qué medidas se han tomado para hacer que la educación básica sea efectivamente gratuita? ¿Qué medidas de política se han tomado o se piensa tomar para hacer que el gasto público en educación se realice con equidad? ¿ Cuándo cree que el gobierno alcanzará la meta fijada (6% del PBI) por el Acuerdo Nacional? La educación marcharía mejor si el gobierno no evadiera sus responsabilidades y destinara un porcentaje significativo del PBI a la educación. En AL los países que invierten más en Educación son Uruguay, Argentina, Chile y México. Pese a ello, esos países no están ni a mitad de camino de lo que invierten los países que han alcanzado el mayor nivel educativo: Japón, Austria, Canadá, EEUU y la mayoría de los países de Europa.
Casi lo mismo se puede decir en lo que se refiere a la salud. Felizmente tenemos excelentes médicos porque la mayoría de las facultades en que se forman tienen una alta calidad académica. Sería un despropósito afirmar que la mala situación de la salud en el Perú se debe a los profesionales de la salud y a los médicos. Es cierto, sin embargo, que los ciudadanos tienen que asumir responsabilidades en el campo de la salud. No podemos exigir salud para todos si no contribuimos a mantener nuestra propia salud consumiendo una dieta adecuada o si nos negamos a pagar los impuestos que debemos pagar. No es justo reclamar atención médica a todos los ancianos si no contribuimos a mantener sanos a los nuestros. Falta desplegar una política más agresiva para comprometer a los ciudadanos en la prevención de la salud. En este campo las principales deficiencias provienen de las inadecuadas, insuficientes e ineficaces políticas de salud y de los pocos, muy pocos recursos que le dedica el gobierno.
Ciertamente los ciudadanos deben asumir sus responsabilidades en todas las actividades que despliegan. Pero para que el gobierno tenga autoridad moral para exigir responsabilidad a los ciudadanos tiene que reconocer y garantizar los derechos de los mismos, es decir, tiene que gobernar para la mayoría. Y esto es lo que no hace García. Si se examinan las políticas públicas que viene aplicando este gobierno, las sociales están en clara desventaja frente a las económicas y los sectores altos son más beneficiados que los sectores populares y pobres. Eso, por un lado. Por otro, la participación y el control de los ciudadanos no pueden limitarse a sus propias actividades. El verdadero control de los ciudadanos y de la sociedad civil se despliega sobre todas las actividades y políticas que promueve el gobierno con la finalidad de que ellas sean eficaces y transparentes. Y eso es lo que no quiere García, que busca cogobernar con ciudadanos que no tengan derechos ni formulen demandas y, sobre todo, que no ejerzan control ni fiscalización sobre su gobierno.
La República, 04/04/2008